La Fundación Guardería de los Olivos, cuyo presidente es Gabriel Guardia, es un emprendimiento familiar, que además de rescatar y cuidar los olivos, produce un aceite de oliva con alto contenido en polifenoles. Estas características especiales del aceite, obtenido de la variedad Arauca; propia y exclusiva de nuestra región; tienen una importante función en la dieta de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) contribuyendo a notables mejoras en la calidad de vida de los mismos.

Estos primeros árboles fueron transplantados desde la ex finca Ganum-Badano, ubicada en el distrito El Bermejo. Ese terreno cuenta con 55 ejemplares en estado de abandono que iban a ser erradicados para destinarlos a la construcción de un barrio del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
El reconocido enólogo y multipremiado hacedor de aceite de oliva dijo: “Cuando Mendoza era la productora número 1 del país y tenía 20.000 hectáreas de olivo, mi familia arrancaba la cosecha en mayo y terminábamos en septiembre; empezábamos con helada y terminamos en mangas cortas. Una de las fincas de las que recibíamos frutos y elaborábamos cuando yo era chico era la de Ganum, de dónde son estos olivos, que estaban plantados hace 100 años. Para que ustedes se den una idea, hace 100 años llegaba la primera radio a Mendoza, las películas eran mudas y vivíamos en la Argentina, Granero del mundo, cuando Argentina era una potencia mundial”, recordó Guardia.
El emprendimiento de la fundación
La Guardería de los Olivos recupera olivos centenarios abandonados o destinados a la tala, les otorga un nuevo hogar, los cuida para cosechar aceitunas y desarrollar aceite. Así nació La Guardería, una forma de unir tradición, innovación y sustentabilidad.
Un proyecto sustentable de recuperación de olivos centenarios que transforma el paisaje, protege la biodiversidad y produce aceite de oliva virgen extra desde árboles rescatados. El proyecto es liderado por Gabriel Guardia, enólogo y fundador de la Guardería de los Olivos, referente de la olivicultura mendocina, con más de 30 años de experiencia.
El producto obtenido en cada cosecha de esos olivos rescatados es un blend único, elaborado exclusivamente con aceitunas verdes de plantas centenarias, rescatados de la tala para preservar su historia y darles una nueva vida. Este aceite presenta un perfil intenso, amargo y picante, resultado de una cosecha temprana que potencia su carácter y sus propiedades antioxidantes.