Un nuevo estudio publicado en la revista científica BMC Medicine ofrece una interpretación más cautelosa de la relación entre el consumo de alcohol y el cáncer. Basándose en un amplio análisis genético, los investigadores no encontraron ninguna asociación entre el consumo de alcohol y el riesgo general de desarrollar cáncer, lo que contradice los mensajes más alarmistas comunes en los debates sobre salud pública.
El estudio utilizó la aleatorización mendeliana, una técnica que evalúa las predisposiciones genéticas relacionadas con el consumo de alcohol, reduciendo así los sesgos comunes en los estudios basados en autoinforme. El análisis recopiló datos de más de 1,5 millones de participantes de grandes biobancos y consorcios internacionales, y evaluó el riesgo de 20 tipos diferentes de cáncer.
Los resultados muestran que el consumo de alcohol, en general, no aumentó la incidencia global de cáncer. Entre los tipos de cáncer frecuentemente citados en campañas de salud, como el cáncer de mama, no se observó una asociación estadísticamente significativa.

Por otro lado, el estudio identificó evidencia moderada de un mayor riesgo de algunos cánceres específicos, como el de cabeza y cuello, así como asociaciones aisladas con el cáncer colorrectal y de esófago. En cambio, ciertos tipos de cáncer, como el de riñón y el de endometrio, mostraron asociaciones inversas, es decir, un menor riesgo en personas con predisposición genética al consumo de alcohol. Estos resultados, según los propios autores, deben interpretarse con cautela.
Los investigadores destacan importantes limitaciones del método, ya que los factores genéticos analizados explican solo una pequeña fracción del comportamiento real de consumo. Aspectos como el patrón, la frecuencia, la cantidad y el contexto del consumo de alcohol no se captan plenamente mediante el enfoque genético.

Los hallazgos se producen en un momento de intenso debate mundial sobre las políticas relacionadas con el alcohol, en el que la Organización Mundial de la Salud aboga por un aumento de impuestos y advierte sobre las consecuencias del consumo excesivo. Si bien el consumo elevado sigue estando asociado a riesgos para la salud, el estudio sugiere que las generalizaciones sobre cualquier nivel de consumo de alcohol y el cáncer podrían no reflejar la complejidad total de la evidencia científica disponible.