Entre arquitectura de vanguardia, vinos de altura y la cocina del chef irlandés Edward Holloway, Alfa Crux se consolidó como una de las experiencias imperdibles para el turista que visita Mendoza. Además, su restaurante ya está en la Guía Michelin.
En La Consulta (San Carlos), se levanta una de las bodegas más instagrameras del país: Alfa Crux. Su historia mezcla capitales internacionales, diseño de autor y, en los últimos años, una propuesta gastronómica que la puso en el radar de la Guía Michelin.
De proyecto español a ícono de los Agostino
El proyecto nació con el nuevo milenio, cuando la familia española Ortega Gil-Fournier compró 286 hectáreas al pie de la cordillera y presentó su primera cosecha en 2001. El edificio, obra de los arquitectos Bórmida & Yanzón, se volvió ícono desde el primer día: una cubierta metálica de más de 2.000 m² que parece flotar sobre los viñedos. Debajo, la bodega trabaja por gravedad, con una sala de barricas a 20 metros de profundidad.
En 2018 llegó el giro que marcó su presente: la Familia Agostino —emprendedores de origen italiano con trayectoria vitivinícola propia desde 2003— compró la propiedad y la relanzó bajo el nombre Alfa Crux, en homenaje a la estrella más brillante de la Cruz del Sur.
La bodega está ubicada a 1.100–1.200 metros sobre el nivel del mar, en Pampa El Cepillo, donde el clima extremo y los suelos pedregosos le dan identidad a sus Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Tempranillo y Sauvignon Blanc.
Un irlandés al frente de los fuegos
La otra gran atracción de Alfa Crux es su restaurante, Crux Cocina, incluido en la Guía Michelin Argentina 2026. Lo comanda el chef irlandés Edward Holloway, con paso por los suizos Jöhri’s Talvo (dos estrellas Michelin) y proyectos propios como Butterfly en Bariloche y el restaurante Uco, del hotel Fierro en Palermo.
Holloway llegó a la Argentina de casualidad: en 2005, en un bar irlandés de Buenos Aires, conoció a Coni, hoy su esposa. Se quedó, formó familia y hoy vive en Mendoza, donde además de Crux Cocina dirige la cocina de Casa Agostino Ristorante, en Maipú.
Su firma en Alfa Crux es el menú degustación «Experiencia»: varios pasos con opción vegetariana y maridajes, pensados desde el terruño de Pampa El Cepillo.
Qué se lleva el turista
Recorrido guiado por bodega y arquitectura, con degustación de las líneas CRUX, XTRA, BETA y ALFA.
Vistas a pura cordillera, con terraza y laguna incluidas en el paisaje.
Menú «Experiencia» que combina alta cocina con visita a la bodega y cata de tres vinos.
La «Catedral de Vinos», la sala de barricas que también funciona como escenario para música en vivo.
Wine bar para quienes buscan algo más informal: copas, tragos y almuerzos livianos.
Eso sí: conviene reservar con anticipación —sobre todo para el menú degustación— y tener presente que los precios están a la altura de una propuesta de alta gama.