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Cruje el agro en Mendoza: advierten que la cadena de pagos está al límite y podría romperse

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El empresario Daniel Merlo, CEO de Luján Agrícola, alertó que la demora en los pagos a productores está comprometiendo toda la cadena productiva. Aseguró que muchos agricultores no pueden invertir en sus cultivos, el ajo atraviesa una situación crítica y la próxima cosecha de vid también genera preocupación.

La economía de las principales actividades agrícolas de Mendoza atraviesa un momento de fuerte tensión financiera. La demora en los pagos a los productores, la caída de la rentabilidad, las dificultades para acceder al crédito y la baja en la venta de insumos comienzan a afectar el funcionamiento de toda la cadena productiva.

La advertencia surge de Daniel Merlo, quien durante una entrevista realizada en Agro Recargado, por Aconcagua Radio, sostuvo que la cadena de pagos «se ha estirado tanto que está muy cerca de romperse».

Según explicó, el escenario ya no preocupa únicamente a productores y bodegas, sino también a las empresas proveedoras de fertilizantes, agroquímicos e insumos agrícolas, que observan una fuerte retracción de las ventas y mayores riesgos financieros.

La cadena de pagos del agro atraviesa su momento más delicado

Merlo explicó que uno de los principales problemas es la demora con la que las bodegas están cancelando la compra de uvas.

Mientras en otras temporadas los productores ya habían cobrado gran parte de la cosecha antes de mitad de año, actualmente muchos todavía no terminaron de definir el precio de la uva o directamente siguen esperando los pagos.

Esa falta de liquidez impide comprar los insumos necesarios para iniciar una nueva campaña.

«Hay cadenas que todavía no están rotas, pero se han estirado tanto que están muy cerca del límite»

El empresario sostuvo que la situación genera un efecto dominó que comienza a sentirse en todos los eslabones del sector.

El ajo atraviesa una de las peores crisis de los últimos años

Para Merlo, el caso más crítico hoy es el del ajo, uno de los principales productos de exportación de Mendoza.

Los bajos precios obtenidos durante la última campaña dejaron a numerosos productores y empacadores sin capacidad económica para sostener las inversiones necesarias durante el ciclo del cultivo.

Como consecuencia, muchos reducen aplicaciones de fertilizantes, productos sanitarios y otras labores técnicas indispensables para obtener un ajo competitivo.

«Me preocupa mucho el ajo porque no creo que se logre un ajo de calidad exportable», aseguró.

El empresario recordó que, aunque Mendoza logró abrir mercados como Estados Unidos, México y algunos países europeos, cerca del 70% de las exportaciones todavía dependen de Brasil, por lo que una pérdida de calidad puede afectar seriamente la competitividad del sector.

Además, reveló que algunas empresas importantes ya presentan incumplimientos en sus pagos e incluso comenzaron procesos concursales.

Muchos productores no pueden hacer los trabajos necesarios en sus cultivos

Otro de los aspectos más preocupantes es el deterioro que comienza a observarse en distintos cultivos debido a la falta de inversión.

Merlo explicó que las empresas de mayor tamaño todavía logran sostener las tareas culturales, pero numerosos pequeños y medianos productores ya no cuentan con recursos suficientes para realizar aplicaciones sanitarias, fertilizaciones y otros manejos agronómicos indispensables.

«La plata que reciben apenas les alcanza para llegar a noviembre o diciembre», señaló.

Esta situación podría impactar directamente sobre la productividad y la calidad de las próximas cosechas.

La vitivinicultura también enfrenta un escenario complejo

El referente de Agrícola Luján aseguró que muchas bodegas ya muestran preocupación por la disponibilidad de uvas para las próximas campañas. A esa incertidumbre se suma el abandono de miles de hectáreas de viñedos registrado durante los últimos años.

Aunque no existen cifras oficiales definitivas, distintas estimaciones privadas mencionan entre 20.000 y 30.000 hectáreas fuera de producción.

Caen las ventas de insumos agrícolas en Mendoza

La crisis también golpea a las empresas proveedoras. Merlo indicó que las ventas de fertilizantes y agroquímicos llegaron a caer entre un 30% y un 40% en algunos meses del año. Parte de esa retracción responde al nuevo escenario económico, caracterizado por una inflación más baja, un tipo de cambio estable y el fin de las compras anticipadas. Sin embargo, explicó que el mayor problema es la falta de financiamiento y la incertidumbre sobre la capacidad de pago de muchos clientes. «Hoy el desafío es decidir a quién financiar», resumió.

Bancos más cautelosos y menos crédito para el agro

El empresario coincidió en que las entidades financieras endurecieron las condiciones para otorgar créditos al sector agropecuario.

Ante el deterioro financiero de muchas empresas, tanto bancos como proveedores son cada vez más selectivos al momento de ofrecer financiamiento para las campañas agrícolas.

Ese escenario limita aún más la posibilidad de recuperar el nivel de inversión que necesita la producción.

La preocupación apunta a la campaña 2027

Merlo considera que todavía muchas empresas sobreviven gracias a los ahorros acumulados durante los años de alta inflación, cuando el sobrestock de mercadería funcionaba como una reserva de valor. Pero advirtió que ese margen comienza a agotarse. Para evitar un mayor deterioro, sostiene que será indispensable recuperar la rentabilidad de los productores, normalizar la cadena de pagos y restablecer el acceso al crédito. De lo contrario, la falta de inversión durante esta campaña podría reflejarse en menores rindes, pérdida de calidad y una nueva caída de la producción agrícola y vitivinícola de Mendoza durante 2027.

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